Claves para superar con éxito un confinamiento con tus hijos
Claves para superar con éxito un confinamiento con tus hijos

Estar confinados, estar cerrados en casa sin poder salir y privados de libertades, nos genera un gran abanico de estados y reacciones. Al ser una situación excepcional, nueva y muy diferente podemos experimentar preocupación, ansiedad, miedo o incluso pánico, de aquí las reacciones desmesuradas de comprar papel higiénico o de arrasar en el supermercado, queremos cubrir nuestras necesidades básicas para sobrevivir.

No obstante, solo superaremos esta situación con tranquilidad y manteniendo nuestra mente serena. Es necesario dejar la individualidad a un lado y pensar en los demás y en la sociedad. Todos estamos viviendo momentos difíciles y tenemos que ser empáticos, ayudarnos los unos a los otros.

Dentro de esta excepcionalidad debemos encontrar un mínimo de “normalidad”, sobre todo si tenemos niños, niñas y adolescentes en casa. Pero la pregunta es… ¿Cómo estar encerrado en casa, con niños, sin morir en el intento?

La adaptación es una de las cualidades más importantes de los seres humanos y esta cualidad es lo que tenemos que poner en práctica. Nos tenemos que adaptar sea como sea, pero por si necesitáis ideas, aquí van algunos truquillos:

La importancia de las rutinas

Para que los días no se nos hagan eternos, hace falta saber qué hacer en cada momento, tener una rutina, unos objetivos y unas actividades claras. Por la mañana es necesario levantarse pronto, vestirse y prepararse para el día. ¡No dejéis que vuestros hijos vayan en pijama!

Horario

Establecer un horario diario o semanal nos ayudará a tener un orden mental. Para más información, podéis visualizar el siguiente vídeo en español, català y English.

  • Antes de ir a dormir planificar qué harás y que harán tus hijos el día siguiente. Planificar las tareas por períodos u horas.
  • Levantarse a una hora prudente.
  • En el caso de niños y adolescentes será necesario que, aunque no tengan clase, sepan que esto no son unas vacaciones escolares y seamos un poco estrictos con esto.
  • Aunque no seáis maestros o profesores, ayudarles a organizar las tareas y a estructurar los periodos, que hagan un horario parecido al que hacen en su centro educativo.
  • Si vemos que no hacen las tareas, debemos determinar unas consecuencias. Nos lo tenemos que tomar en serio para la salud mental de nuestros hijos.
  • Por la tarde realizar actividades más tranquilas o lúdicas
  • Aprovechar para tener tiempos de calidad en familia y tener paciencia y escucha con los estados y reacciones emocionales de los miembros. Estamos todos ante una situación diferente y estresante en ocasiones.
Espacio

Encontrar un espacio claro para el trabajo y otro para el ocio. Los niños deben tener todo el material que necesitan y saber dónde y cómo realizar cada tarea. Por ejemplo, escribir un cuento se hará en su escritorio, pero leer se puede hacer en el sofá. Habrá actividades que precisaran de más silencio y otras que por el contrario se necesitará música o comunicación. Ayudar a vuestros hijos a establecer y organizar estos espacios puede serles muy beneficioso.

Juego

Es necesario jugar y tener distracciones. Aunque de vez en cuando los niños y adolescentes pueden jugar con tablets, videojuegos o móviles, intentad que no se pasen horas delante las pantallas. Existe un gran número de juegos y actividades que se pueden hacer en casa:

Actividades lúdicas

Hay muchísimas actividades lúdicas que se pueden hacer en casa que ayudan a estimular la mente. Y aquí está la clave, en tener una mente activa y tranquila. Algunos ejemplos son: manualidades, cocina, juegos de mesa, ejercicios físicos en casa. Es necesario movernos un poco, dentro de nuestras posibilidades espaciales, para que nuestro cuerpo y mente estén en equilibrio.

 

En definitiva, para salir de esta, debemos tener paciencia, estar tranquilos, tomárnoslo con humor y encontrar la parte positiva (¡que seguro que habrá algo bueno!). Os animo a ver el vídeo resumen de esta entrada: español, català, English. Ánimo y ¡a demostrar al mundo vuestra capacidad adaptativa!